jueves, 30 de diciembre de 2004

mares

Es difícil hacer uso de todo cuanto se pone a nuestro alcance. Internet es como una sala con infinitas puertas pero enseguida nos acostumbramos a abrir las mismas. Unas pocas, que acaban formando nuestra rutina. Parecemos (o parezco) ciegos que siguen un camino delimitado por ciertas balizas que se perciben confusamente entre la algarabía.

Naturalmente, como el mundo real, el virtual está lleno de stanleys a la busca de las fuentes del Nilo.

Desde que soy navegante, albergo el propósito de explorar territorios ignotos en los que clavar mi bandera (CTRL+D o manzanita+D), pero cambio chalupa por bajel, cambio de tripulación, miro al mar por otro ojo de buey -o ventana-, transcurre el tiempo y mi lista de favoritos no crece en la medida que debiera. De hecho, cada vez que me enfrento a una reinstalación de sistema, es decir, tras cada naufragio o después de la quema voluntaria de mis naves, caigo en la cuenta de que he olvidado en el otro buque (ordenador, para los poco atentos o poco acostumbrados a estas ridículas o simpáticas -todo es opinable- metáforas marinas) el verdadero cuaderno de bitácora de mis viajes, mi bookmarks.html. Nada más huero que un descubridor sin diario.

Enseguida vuelvo a apuntar, en un cuaderno nuevo, la situación de mi estrella polar, mi sirio, mi cruz del sur personales, que servirán para orientarme en lo sucesivo. Pero podría suceder que navegara junto a tierras conocidas y no fuera consciente de ello, pues mi rumbo no se guía por cartas, no las tengo. Cada cierto tiempo, reemprendo mi singladura y casi todas las playas que toco me parecen tierra incógnita. De vez en cuando encuentro una huella olvidada de mi propio pie.

Sí, sí, descanso y dejo descansar de tanta imagen marítima, que ya me sabe la boca a sal.

miércoles, 29 de diciembre de 2004

victoria

Me he enfrentado a la masa rugiente que llenaba las calles y he salido victorioso: ha hecho falta erudición urbana, conocer qué callejones estarían menos frecuentados, dónde dejarían de acampar sus tiendas someras e itinerantes hasta el sprint los vendedores de cedés, deuvedés, perritos autómatas a pilas, soldados reptantes de plástico, minúsculos caballos mústang o cebras que giran y giran en torno a una estaca, cinturones de colores, pashminas que no están hechas de la genuina barba de un chivo, gorros de papá noel, etc.
Además, he sido capaz de acabar con las compras de reyes casi dos semanas antes de la fiesta, por primera vez en mi vida.

Se extienden ante mí varios días de absoluto relajo, sin más urgencias que las que quiera inventar. Obviamente lograré inventar alguna: así es occidente.

martes, 28 de diciembre de 2004

inocentes

Sí, hoy es el día de los inocentes. Debería sumarme a la tradición bromista y contar que, por ejemplo, millones de encuestados del mundo entero han elegido esta canción como la mejor del milenio o que este hombre ha sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz.

Pero no me apetece.

¿es eso cierto?

Ayer, un invitado al progama televisivo "Estravagario" afirmó que es imposible leer un libro en una pantalla. Al final se acaba imprimiendo y el engendro vuelve a convertirse en libro. Casualmente, yo había afirmado lo contrario en un post muy reciente, no muchas horas anterior a la emisión del programa.

Este señor, que se decía poseedor de una colección de 30.000 libros -lo siento, no me quedé con su nombre, únicamente con el dato mencionado y con su profesión de amistad por o con Borges, Bioy Casares y otros-, afirmó además que necesitaba la presencia física de los libros a su alrededor para procurarse cierta satisfacción espiritual. No le gustaban siquiera los libros de biblioteca, que no eran suyos. Por supuesto, comprendo el sentimiento: es el de coleccionista, el del dragón que, a falta de huevos, empolla con celo sus tesoros.

No obstante, me pregunto, ¿merece su opinión más crédito que el que se concede a la de un pobre adicto? ¿Es encomiable ese modo de perder de vista lo sustancial para recrearse en lo accesorio?

Me encantan los libros impresos, claro, pero ¿no se pueden leer libros en la pantalla de un/a PDA? ¿Es malo hacerlo?

lunes, 27 de diciembre de 2004

día de trabajo

Hoy me ha agarrado un arrebato de disciplina laboral que me ha despojado de inspiración. Así pues, la inspiración no ha llegado esta vez a través de la transpiración: ahora mismo termino de enjugarme el sudor gris de las neuronas y estoy algo cansado para la fabulación. Tal es mi declaración. Atracción. Abolición, volición, insinuación... [ecoecoeco]

Hasta mañana.

ciberpunk

Pues sí. Estoy por hacerme ciberpunk -si es que se trata de una condición a la que se pueda aspirar en lugar de ser el nombre que sintetiza una serie de actitudes y aptitudes previas; vamos, si se puede ser porque se quiera o si primero hay que cumplir unas condiciones para luego (o simultáneamente) serlo; qué lío-. Por lo pronto tengo un blog y me estoy leyendo el Neuromancer de William Gibson en mi palm.

Sí, falta mucho camino por recorrer.

domingo, 26 de diciembre de 2004

frío

La reclusión navideña es nefasta para el entramado de músculos y nervios que forman el aparato de la comunicación. Primero se come más de lo que el cuerpo pide y la grasa que no se digiere se acumula tanto en la tripa como en el cerebro -que ya es muy graso de por sí-, de modo que luego uno se siente torpe de cuerpo y espíritu, como en perpetua modorra posmeridiana.

El frío de fuera, un grado, podría contribuir a poner en marcha todos los mecanismos, pero no hay motivo para abandonar la estancia donde llevo horas y, por supuesto, del frío se disfruta más sinestésicamente, esto es, percibiéndolo con el sentido que no le corresponde. En este caso, cuánto más placentero es verlo desde la ventana (las ramas peladas de los árboles sacudidas por el viento) que padecerlo en la piel. Aun oír el viento da gusto; pero sentir su mordisco en la cara y las manos es un placer del que cualquiera se priva corriendo.

Así pues, sigo digiriendo la comida de ayer y anteayer y mi metabolismo se ha ralentizado como el de una anaconda tras engullir una cabra. Yo sólo engullí un pedacito de cabra lechal con ensalada de escarola y granada, pero no mido doce metros.

Y viva el frío intelectualizado del que hablaba y que me está procurando mucho placer anticipado, pues dentro de cuatro días parto en tren hacia León, donde todo -el camino hasta allí incluido- estará cubierto de nieve. Blanca navidad.

viernes, 24 de diciembre de 2004

ubuntulinux

Un encendido homenaje a ubuntulinux.

A picture of the default Ubuntu login screen.Si queréis un sistema operativo completo, bonito, estable y gratuito, no dejéis de descargarlo. Por otra parte, si vuestra conexión no os permite acometer una descarga de 500 MB, no pasa nada: podéis solicitar que os lo envíen por correo absolutamente gratis. Increíble pero cierto. Yo he recibido 4 cedés esta mañana (como regalo de navidad), dos para PC y dos para Macintosh.

jueves, 23 de diciembre de 2004

bostezos

Llegó la hora de la reflexión de víspera de víspera, que mañana es nochebuena y al otro navidad.
Desde anteayer tengo uno de esos ataques crónicos de bostezos encadenados: se me abre la boca continuamente, hasta la práctica dislocación de la mandíbula, y no lo puedo remediar.

Hoy está alcanzando el paroxismo. No sé si se tratará de algún indicio de hastío subconsciente que se manifiesta de este modo. En cualquier caso, llega en buen momento, porque se supone que con el nuevo año vendrán nuevos proyectos y este aburrimiento de hoy quedará aterido en el frío de la calle nueva y se desprenderá como la piel congelada de una serpiente.

No obstante, la visibilidad de mi panorama interior es hoy escasa y apenas alcanzo a contemplar dos horas de futuro. Así que esos proyectos inminentes me parecen remotos y me siento flotar en este minuto, a la deriva, arrastrado por la corriente a la que ningún dique contiene.

Como el viajero temporal de H. G. Wells, que, sentado en su máquina, veía pasar las eras impertérrito.

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De repente siento que lo que decía es falso: nada más que un trance pasajero; en lugar de posar un dedo sobre un vaso, he extendido los diez sobre el teclado. El efecto de entrar en contacto con pensamientos que no eran los que me ocupaban inmediatamente antes ha debido ser semejante al que dice sentir el médium que sintoniza los ecos de una mente extinta.

De nuevo me parece que avanzo. Y he dejado de bostezar: ¿efecto de la sesión de mesmerismo ante el monitor? Los hipnotizadores deberían dejar de usar el reloj y sustituirlo por una palm de metal bruñido y 65536 colores en pantalla.


miércoles, 22 de diciembre de 2004

lotería

He sido el único honrado trabajador de la empresa que se ha negado a comprar lotería navideña y en estos momentos soy 20 euros más rico que todos mis compañeros. Je je je (risa malévola).

No canto victoria: quedan dos cuartos premios y dos quintos.

martes, 21 de diciembre de 2004

comida de empresa bis

Acabó. Estoy en casa. Y me ha tocado sentarme al lado de la jefa: arrojé los dados y salieron los ojos de la serpiente.
He tenido que consolarme con un milhojas de setas, solomillo con costra de speck (que ha resultado ser solomillo de cerdo con panceta y una salsa negruzca que sabía a curry) y tiramisú.
El viña Alcorta (Rioja alavesa) ha servido de fuel de alto octanaje; cómo corrían los ojos mirando de extremo a extremo la mesa redonda (y no paraban de dar vueltas porque lo redondo no tiene extremos) y hacia arriba, fijándose en el ladrillo desnudo de lo que antaño fue tramoya. El Teatriz, que es un teatro -antes llamado Beatriz- convertido en restaurante ha sido un perfecto escenario para uno de tantos sainetes prenavideños. Hijos, ha sido un año duro, pero no nos rendiremos. De ningún modo. Bravo. Brindis con vino primero, con cava después.
Camarero, háganos el favor de ponernos unos chupitos de orujo de hierbas. Pausa. Se acabaron. Cómo que se acabaron. Pues les retiramos la propina. Y quiero hablar con el encargado. El encargado: lo sentimos, señores, qué podríamos hacer para compensarles.
Ya nada, habíamos salido a la calle y mis compañeros se dirigían de nuevo al trabajo. Yo no. Sólo trabajo media jornada. Yo era libre.
Y aquí estoy.

comida de empresa

Hoy es el día de la malhadada comida de empresa. Los empleados nos jugamos a los dados el honor de sentarnos a la verita vera de la jefa pero creo que nos valdrá de poco, puesto que ésta aplicará un inexorable protocolo de sexos alternos, de modo que dos de los empleados hombres (y somos tres en total) estaremos obligados a escoltarla, en español y en catalán.

No dramaticemos: se trata de un magno acontecimiento que acoge el restaurante Teatriz; rica comida, espero. Si alguien estuviera allí hoy a las 14:30, podrá reconocerme por mi gabardina negra y acaso mi continente demudado. O no: quizá esté risueño como un colegial el último día de clase.

lunes, 20 de diciembre de 2004

hoy

El 20 de diciembre de 2004 quedará registrado en los anales de mi microhistoria como un buen día, sin hitos memorables ni decisiones transcendentales, sin grandes éxitos o fracasos, ganancias o pérdidas; así suele ser la microhistoria. Alguna buena noticia, una buena digestión -la justa cantidad de vino en la comida-, trabajo poco arduo, sol en el cielo, música, propensión a sonreír, etc.

sorpasso

Acabo de consultar las estadísticas de este sitio y me ha sorprendido comprobar que se ha producido el sorpasso: 176 visitas desde México frente a 175 españolas. Se acabó la hegemonía patria. Es extraño, puesto que no pingo el blog en Blogs México.

A propósito, dado que hacer ping me suena a eufemismo de la vejiga o a la onomatopeya de un resorte, no sé por qué alternativa decantarme: ¿pingar? ¿Pinguear? Admito sugerencias.

tramontana

Está comprobado. A las 19.20, los ventiladores del ordenador con que trabajo en la oficina empiezan a girar desenfrenados y en la sala parece haber entrado la tramontana. Hasta diría que oigo olas y voces de sirenas y pescadores ahogados.

domingo, 19 de diciembre de 2004

ya me han fichado

Como se me ocurra volver a mencionar por escrito el nombre de esa perversa organización t*e*r*r*o*r*i*s*t*a, Blogger le pasa mis datos a Google, su mamá, y ésta se los envía de inmediato a la CIA para que me controlen ante la sospecha fundada de que sea un subversivo. Sé de buena tinta que eso sucede.

la q

Y digo a los revolucionarios de la k (es ke kolega, ké kieres ke te diga) que son unos adocenados anglogermanófilos nostálgicos de las runas, anarkistas que para sí querrían alitas de libélula cosidas a la espalda y orejas puntiagudas.

Que se atrevan a reivindicar el uso de la q en estos tiempos de Al-Qaeda.

tres días callado

Llevo varios días de estreñimiento en lo que al blog respecta. ¿Serán las navidades inminentes? El caso es que me ha sobrevenido el cortante olvido, ése que se interpone entre los barruntos de ideas que tuve y su definitiva verbalización.

Y no me ha quedado más remedio que sobreponerme a la pereza e improvisar. Creo que debería buscar algún suceso, adherirme a su membrana, extraer mi aguijón y clavarlo hasta llegar al citoplasma para inyectarle a continuación mi inconfundible ADN.
El resultado sería una noticia infectada que daría a este sitio apariencia de receptáculo de crónicas sobre lo ajeno cuando, en realidad, su rumbo ha virado creo que irreversiblemente hacia el regodeo en lo propio. Quizá sea mejor así.

Prosiguiendo con los símiles del tres al cuarto, la "blogosfera" (cuando deje de arrugar la nariz al oír en mi mente esa palabra, le quitaré las comillas) me parece uno de esos retratos inmensos compuestos de rostros minúsculos. O un retrato de Arcimboldo, hecho de manzanas, uvas o muslos de faisán. Me pido la pera.

jueves, 16 de diciembre de 2004

acertijos

¿Qué sentido tiene parecer diez años más joven cuando hace veinte años ser diez años más viej@ le habría parecido ser tremendamente viej@? ¿Qué edad tiene?

(Adivinanza sugerida por la visión de un rostro estirado, una piel remetida como sábana bajo un colchón y engañosamente tirante cual la membrana de un tambor, amén de unos labios repletos de morcillas de silicona o chutes de colágeno o ambos.)

La solución, aunque parezca mentira, es la misma que la de este -ya clásico- problema matemático-epistemológico:

Un tren sale de la estación de Kapurthala a las 18:28 horas y avanza a una velocidad constante de 13,2 km/h.
A las 18:40, un segundo tren parte de la estación de Albacete y (como es mucho más moderno) se desplaza en la misma dirección que el anterior pero en sentido inverso -así me lo enseñaron en la autoescuela Manzanero- a una velocidad de 273 km/h.
Habida cuenta de la enorme distancia que separa ambas ciudades -y en el improbable caso de que ambos trenes se crucen-, ¿como se llama el jefe de estación de la primera?

Arundhati no, porque es nombre de mujer.

placidez

Un maldito trabajo que no lo era pero que zanganeando he sabido hacer urgente me ha tenido casi toda la noche en vela. Con dos horas de sueño y muchas más esforzando las neuronas ininterrumpidamente, la verdad es que no estoy para muchos alardes. Siento la febrilidad de la falta de sueño leve; los párpados cubren media pupila pero el cerebro se mantiene alerta dentro de los límites de cierto autismo, como presto a saltar sobre cualquier topo que emerja de su agujero si el agujero está dentro de un cercado pequeño. Los estímulos externos llegan amortiguados: el tecleo regular de mis compañeros, coches, incluso gente en la calle que habla en voz alta; la calefacción central llega a hacer tan sofocante el ambiente en la sala que ha sido necesario abrir la ventana e invitar a la ciudad a pasar. Y la ciudad nunca rechaza esas invitaciones.

¿Podría un ciego salido de la nada decir que escucha los ruidos del invierno inminente? A mí me parecen ruidos invernales pero, claro, como no soy ciego, los veo, al igual que, como no soy sordo, oigo el color del día.

miércoles, 15 de diciembre de 2004

niños grandes

Creo que no ha habido antes otra generación de la que queden tan cercanas las puertas del paraíso perdido de la infancia como de la mía. Por supuesto, hablo -cómo no- desde mi experiencia personal pero creo que basta mirar a mi alrededor para darme cuenta de que soy uno de tantos.

Uno de tantos adultos cuya travesía odiseica por los procelosos, undosos y cerúleos mares de la segunda edad está jalonada de una miríada de islas de Circe en las que fondear con más intención de jugar a la rayuela que de renovar las reservas de agua.

Me explico con hechos:

Creo que dejé de construir belenes a los diez años. En cambio, tengo en mi salón más de treintaicinco figuritas -y alguna figurota- de El Señor de los Anillos (TM), un Qui-Gon Jinn (para los legos, personaje de Star Wars también (TM)) a la altura de cuya entrepierna se sitúa la nariz de un bustito de Mozart -detalle simpático-, un Mazinger Z, cuatro madelmans -o madelmen-, etc. Encima del sofá del dormitorio no falta una pareja de Epi y Blas (Ernie y Bert) abrazados que hablan y cantan si les presionas la mano. Es cierto que buena parte de semejante ajuar se compone de regalos hechos por personas que conocen mis gustos y los fomentan. Sobre todo por una persona que mima mi vertiente infantil -guiño-.
(Aclaro que el mío no es un estado nostálgico-regresivo. Aborrezco la nostalgia. Además, mis juguetes favoritos son actuales: videojuegos, iPod, Palm, reloj con brújula-barómetro-altímetro, etc. No me extasio rememorando mis tardes de niño. Sigo ejerciendo de tal. Fin de la introspección revelada.)

Y no concibo a mi padre coleccionando juguetes de ninguna clase.

¿En qué somos diferentes? ¿Qué nos ha cambiado? Sería tema de una gruesa tesis doctoral, supongo. Y sería divertido defenderla ante un tribunal de polvorientos doctores.

martes, 14 de diciembre de 2004

expresiones bis

Cuando era niño y le pedía un regalo a mi padre, éste recurría a alguna de sus tres contestaciones tipo, a saber:

  • Hijo, parece que te ha hecho la boca un fraile.

O:

  • Contra el vicio de pedir está la virtud de no dar.

O bien (la que de las tres resultaba más prometedora):

  • Sí, hijo, te voy a regalar un siseñor con las patas verdes.

Me pasé la niñez tratando de imaginar qué y cómo sería ese siseñor. Y ahora, cada vez que recuerdo aquella promesa tantas veces incumplida, acude de inmediato a mi mente la imagen del muñequito verde que da paso en los semáforos.

lunes, 13 de diciembre de 2004

aclaración innecesaria

Quería decir con lo anterior que a veces estraga tanta ombligoscopia. Pero ya dicen las matemáticas que uno es uno. Y de eso no hay quien huya.

mí mí mí

Todo a, ante, de, en, entre, contra, desde, hacia, para, por mí. Si fuera sinfonía sería en MI mayor. ¿Dónde quedó el sol?

Y deja un poco para los demás, que diría mi madre o mi conciencia o ambas.

con renovados bríos

Falso. Encabezo este post de ese modo para insuflarme algo de ánimo en plena digestión de una rodaja de salmón parece que algo indigesta. Con razón dicen que el salmón que se come hoy en día es casi venenoso. Espero que no se me ponga la cara azul por efecto de las dioxinas, como cuentan que le ha sucedido al aspirante a presidente de Ucrania.

Fin del exordio.

Y ¿comienzo de qué? De la antepenúltima semana del año. Y con poca energía. Los festejos del fin de semana me han dejado como meditabundo. Pero meditando sobre nada. Mis pensamientos parecen impulsados por una energía tan estéril como la que un motor transmite a una rueda que no toca el suelo y gira y gira sin avanzar. No toco el suelo. Ni aspiro a tocar techo. Hoy estoy condenado al purgatorio de los días incoloros.

sábado, 11 de diciembre de 2004

savia nueva

Hay expresiones que pierden vigencia y nadie se preocupa de renovar. Por ejemplo, esta mañana he oído una bastante graciosa pero, en el fondo, hedionda a naftalina, a saber: confundir el culo con las témporas. Dichoso aquél que sabe qué son las témporas. Del mismo jaez (chupaos ésa) sería la que habla de "confundir la gimnasia con la magnesia". Sí, gimnasia se sigue haciendo. Ahora bien, ¿qué pasa con la magnesia? Esa expresión debía de ser la monda cuando se usaba la magnesia, esto es, el "óxido de magnesio, que se presenta en forma de sustancia terrosa, blanca, suave, insípida, inodora e infusible, cuyas sales se hallan disueltas en algunos manantiales, entran en la composición de varias rocas y se usan en medicina como purgantes". Uno se purga hoy de otro modo.

Entonces, ¿qué?

Muy sencillo, este blog recurrirá al servicio filológico del IEEBMR y, con su ayuda, se consagrará a la creación de expresiones nuevas, vigentes y rutilantes que se adecuen a los tiempos actuales de prevalencia anglófona y nuevas tecnologías.

Se van obteniendo los primeros resultados:

"Confundir el feed-back con el fist-fuck".

Bello.

un año más, un año menos

Pues sí, amigos, hoy es mi cumpleaños.

Enciendo las velas:

Í
ÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ
ÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ
ÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ


Tomo aire, hincho mis carrillos hasta parecer la representación pictórica del mismo céfiro. Y las soplo:

Ì
IIIIIIÌIII
IIIIÌIIÌII
IIIIÌÌIIÌI


Las soplo:

Ì
IIIIIIIIII
IIIIIIIIII
IIIIIIIIII


Las soplo, digo:

I
IIIIIIIIII
IIIIIIIIII
IIIIIIIIII


Ahora sí (se llena el aire de olor a humo de mecha encerada).



viernes, 10 de diciembre de 2004

lo que no es tradición, es plagio

El lema lapidario de la RAE, institución muy de moda en los blogs (ellos dirían: diarios electrónicos o compendios virtuales de anotaciones periódicas o mentideros incorpóreos o algo así, todo muy sucinto y práctico), me sirve para paliar mi falta de creatividad hoy (y acaso ayer, mañana y siempre).
Pues eso, que esto sirva para preservar aquello. Ya me estoy poniendo gracioso. Seamos serios: aquello que hay que preservar son determinadas expresiones tradicionales españolas que he conocido por boca de mi padre, mi madre y mi abuela y que, por obra de Internet, las conquistas aeronáuticas y el tupperware (la lista de peligros es mucho más extensa pero me detengo aquí), corren el riesgo de desaparecer de la lengua hablada y también de la escrita.

No, no creáis que mi padre es un venerable anciano. Hasta hace pocos años jugaba al fútbol -él dice que su pierna izquierda valía más que las de muchos profesionales en activo-. Tampoco se sabe refranes memorables, ni coplillas que recite en fiestas familiares. Sus expresiones, que yo repito sin darme cuenta son de este tipo:

Me voy a cagar en la madre que parió a Paneque.

En la misma línea escatológica, mi madre (baste decir que madre no hay más que una para abreviar la semblanza) dice a veces -y yo repito-:

Me voy a cagar en tu padre cuarenta millones de veces.

Es interesante observar que cada cual arroja los excrementos al sexo contrario. Por otra parte, no sé quién es Paneque. En cuanto a la otra expresión, alberga sin duda un deseo de inmortalidad, dado que, siendo muy generoso, la vida de uno apenas alcanza para cagar unas treinta mil veces. La misma expresión tiene una variante con ochenta millones de veces. La práctica infinitud. Ahora bien, siempre cuarenta u ochenta millones. También procede aclarar que mi madre no se refiere a mi padre en concreto, en absoluto, sino a lo que supongo una especie de abstracción del patriarcado.

El capítulo de mi abuela me lo reservo para otro día, pues ella era muy fecunda en interjecciones y tendría que hacer memoria de las más frecuentes, con las que, al reproducirlas, perpetúo su memoria. Aparte del cromosoma, la palabra, aun la eyaculada en momentos de furia, es vehículo de inmortalidad.

desierto

¿A qué se deberá que un día las conexiones sinápticas relampagueen como el fuego cruzado de flotas espaciales enemigas y al otro se haya secado la tierra que halla en los ojos su último manantial?

Sí, hoy es uno de los días yermos.

jueves, 9 de diciembre de 2004

¿el ocaso de la empresa?

A propósito de la divisa de Henry Ford del post anterior, querría haber leído el libro de Corinne Maier (¿será pariente lejana de Pasquale Meyer? Conviene aclarar que Meyer=Maier) Bonjour paresse, donde se describe el modo de socavar los cimientos de la -gran- empresa desde dentro, sirviéndose de la más imperceptible inoperancia. Leí una entrevista hecha a la autora en la que ésta denunciaba la total vacuidad de los nuevos lenguajes empresariales. Desde luego, me identifiqué con esa parte de su discurso.

Estoy harto de divisas absurdas y de mensajes no ya vacíos sino absolutamente estúpidos y para estúpidos. Antaño al tonto de la clase se le ponían unas orejas de burro hechas de papel de periódico. Hoy el uniforme de necio consta de corbata jacquard de seda, camisa Ralph Lauren azul claro y traje Armani. Y, mientras nos pisa, podemos leer la inscripción "vero cuoio" grabada en la suela de sus carísimos zapatos.

¿Cómo nos dejamos guiar por personas que manejan tantas palabras como expresiones faciales puede adoptar un chimpancé? Sí, es loable la expresividad de la cara de un mono, pero 300 palabras...

La ira, que es menos densa que la sangre, me sube a la cabeza y me atropello. STOP.


cambios

En mi ausencia las cosas han cambiado: ha cundido la desconfianza en mi empresa; ahora el café lo guarda la secretaria y, si quieres una capsulita nespresso, tienes que pagarle primero. Al parecer, las cuentas de noviembre arrojaban un saldo negativo de 30 euros. A 45 céntimos por café, ello equivale a 66,66666666666666 (y sigue) cafés impagados o, lo que es peor, también puede significar que alguien ha abierto la lata donde se deposita el dinero y ha robado a la empresa, cielos. Y la empresa somos todos.

Además, como hay poco trabajo, ahora hay que dar cuenta de todo cuanto se hace en horario laboral. Así, al final de la jornada, tenemos que entregar unos papelitos a los coordinadores de proyectos donde consten nuestras tareas del día. En la mía omitiré el tiempo dedicado al mantenimiento de este blog; podría no comprenderse cuán positivamente redunda en mi rendimiento.

En fin, si lo sé me quedo en casa pretextando dolor de muelas. Y eso que jamás en la vida me han dolido las muelas.

Ya queda menos para el final de la jornada. Entretanto, contemplo extasiado la pared de enfrente, de la que cuelga una fotografía de 50 x 60 donde aparecen unos remeros que se esfuerzan por hacer avanzar su barca. Bajo la barca figura la siguiente leyenda:

TRABAJO EN EQUIPO
CREAR UN EQUIPO ES EL COMIENZO. MANTENERSE UNIDOS ES UN PROGRESO. TRABAJAR EN EQUIPO ES UN ÉXITO.
Henry Ford.

Para la jefa, que es vasca, la barca es una trainera. Los empleados la llamamos jocosamente la galera. Soy galeote, luego tengo que remar.

Hasta luego.

miércoles, 8 de diciembre de 2004

figuras retóricas

El segundo enlace es un regalito navideño para Plaqueta: yo también me he propuesto muchas veces aprender las figuras retóricas pero siempre acabo olvidando qué es una sinécdoque.

melancolía

Sí, hoy sería un día perfecto para entregarse a ella: tengo la sensación de haber desperdiciado casi dos semanas de vacaciones y mañana vuelvo al trabajo. En cambio, la edad y las dos canas que me han brotado en cada parietal me están haciendo un hombre juicioso.

De este modo, me digo: tengo un trabajo de cuatro horitas que hasta ahora me agrada; cada jornada se me pasa casi volando; quedan escasamente dos semanas para tener otra de vacaciones; recibiré media paga extraordinaria; pronto conmemoraremos el dosmilésimo cuarto nacimiento del niño dios -aclaro que esto es una bromita irónico-iconoclasta- (lástima que no estemos en 1594, de modo que tuviera ocasión de alardear de conocimientos en materia de numerales: milésimo quingentésimo nonagésimo cuarto) y las calles se llenarán de gente alegre al igual que ya se han llenado de luces; last but not least (odiosa expresión con la que se encuentra el traductor en textos ingleses, alemanes y hasta franceses e italianos) comparto algo grande que no es tema de este foro con alguien a quien por pudor mantengo en el oscuro anonimato; etc.

Por cierto, las luces de este año en Madrid son todo un homenaje a la escritura, la cábala o los crucigramas: palabras y más palabras en múltiples idiomas entrecruzadas en una ciclópea sopa de letras (por excesiva, no porque haya que guiñar un ojo para leerla aunque yo lo haga, a la vez que saco una puntita de lengua que poso alternativamente en el labio superior o en el inferior; tics adquiridos en la infancia). Espero que los automovilistas no se entretengan en los semáforos tratando de comprender el mensaje; bastante malo es el tráfico ya sin añadir pasatiempos en ruta.

Y hoy me voy a comer a El Escorial. Volveré a ver aquellos solidísimos muros de la patria mía con que está construido el Monasterio.

martes, 7 de diciembre de 2004

imágenes superpuestas

Muy de vez en cuando sucede un milagro: las imágenes translúcidas de la fantasía se superponen a las de la realidad y los contornos de ambas coinciden.
Es el humilde hallazgo del Santo Grial de cada uno. Arqueología emotiva.

lunes, 6 de diciembre de 2004

esta noche, sushi

Pues sí. Alejándome de la cruda realidad: bombas en gasolineras cerca, marines muertos por docenas e iraquíes por centenares lejos y filipinos por millares muy lejos, me entrego a lo peor del escapismo autocomplaciente confesando que esta noche salgo a cenar sushi, sashimi, makis y tempura. Me relamo de gusto pensando en ese pedacito de atún crudo, qué primitivo.

He sacado del armario mi levita de cuello mao para no desentonar en el restaurante Tao (deberían pagarme esta publicidad).

enésimo spam

Hoy he recibido un correo remitido por Pasquale Meyer. Este hombre, que quintaesencia en su nombre lo mejor de la camorra napolitana y la tozuda precisión persecutoria de un defensa marcador alemán, me ofrece a precio irrisorio una réplica de Rolex. Lástima que no sea muy aficionado a los relojes de pulsera.

Sí, la verdad es que el suceso no parece muy importante, pero lo consigno por si acaso. El verdadero significado de determinadas señales no se conoce hasta que uno no es capaz de contemplar el mosaico entero.
¿Querrá alguien decirme algo?

domingo, 5 de diciembre de 2004

y qué domingo más domingo

Mañana es fiesta y, no obstante, la tarde del domingo no puede sustraerse a su naturaleza mortecina y deprimente. En verdad, me resultan más odiosas las tardes del domingo que las mañanas de los lunes.

Quizá sea la resaca de los dos vermuts de grifo que me tomé de aperitivo. Recurro al origami de palabras al que (descubro que) soy bastante aficionado: Wermut, en alemán, es vermut, claro; en cambio, Schwermut, significa melancolía. La única diferencia es una sibilante conminación al silencio: schhhhhhhh.
Pues me callo.

tarde reptiliana

Me he pasado la tarde tumbado y estirado como una culebra, viendo El nombre de la rosa y dos documentales sobre su realización. Tengo la cabeza como si hubiera relamido la esquina superior de las páginas de la Poética perdida de Aristóteles.


domingo luminoso

El domingo hace honor al nombre que lleva en tantos idiomas y, como Sísifo, hace rodar hasta su cénit este sol radiante pero poco cálido de diciembre.
Hoy sería el día de fotografiar desde mi ventana pero la cámara sigue muerta.

Podría hacer grandes esfuerzos descriptivos y demostrar lo falaz que es el dicho de las mil palabras y la sola imagen. Pero no me apetece.

sábado, 4 de diciembre de 2004

obligación

Sentía estar vulnerando un compromiso. Así que, antes de salir, corriendo porque llego tarde al cine, he encendido el ordenador para escribir estas pocas palabras.
Hasta mañana.

viernes, 3 de diciembre de 2004

traducción automática bis

Y ahora que estamos de cuarto centenario, habrá que probar la pericia de la máquina frente a un hueso duro:

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.

In a place of Mancha, of whose name I do not want to decide to me, there is not long time that lived hidalgo on those of lance in shipyard, running old shield, rocín skinny and galgo. A pot of something more cow than sheep, salmigundi the pluses nights, duels and breaks Saturdays, lentils Fridays, some palomino of addition Sundays, consumed the three parts of their property.


Fabuloso. Me quedo con salmigundi the pluses nights. Tampoco está mal some palomino of addition. Por otra parte, lo de shipyard amplía muchísimo los horizontes del Quijote, al que uno puede imaginar cruzando los siete mares a lomos de un Clavileño off-shore o montando una ola sobre la bacinilla que le sirvió de yelmo. Qué joya, un Quijote marino-surfero y no se le había ocurrido a nadie antes que a la máquina. Oh, máquina.

traducción automática

Que sí, que el día en que la máquina adquiera conciencia de que piensa luego existe está cerca, ya lo he sugerido en otra parte.

He utilizado Systran para traducir automáticamente parte de un post anterior y, la verdad, en muchos aspectos mejora el original:

Ignorante of the subliminal techniques of sale, the tendera of the corner applies to newspaper its arts to me of pedlar's wares:

I: To how they are the cucumbers?
She: Best the cucumbers, son, best, huy, best, enchant to me cucumbers to me, slight salads I am every day made I with cucumbers (in truth: Buenísimolospepinohijobuenísimohuybuenísimo, mencantanamílospepinomenudaensaladamehagoyotodoslosdíasconlospepino).
I: Good, póngame three.
She: (it puts the five, fattest ones to Me.) Thus?
I: Come, is worth. It also puts two avocados to me?
She: Huy, the avocados, enchants to me the avocados to me (puts the three, fattest ones to Me. To the public:) Cheap, lady! (Aside from me, only there is an Ecuadorian bricklayer who turns the neck and otea, from its little meter sixty, all the corners of the commerce in search of the absent lady. Again to me:) You do not want average dozen of eggs, best, 75 céntimos, a lechugita, superior. Slight of good. I it is that I am very of salad.
I: A barrita of firewood bread, please, and bottle red Madroño a Fertile valley.
She: Now mismito you it gives my son them, son.

Para mí quisiera esa creatividad neológica y esa frescura en la mezcla de idiomas. Siento envidia de la máquina.

desmemoria

Entre ayer por la noche y esta mañana se me han ocurrido por lo menos cinco ideas de las que habrían resultado sendos hermosos posts. Pero ahora, sentado al ordenador, el recuerdo de esas ideas se ha desvanecido.

Precisamente anoche echaron por la tele la película Memento, cuyo protagonista pierde la memoria reciente tras experimentar un trauma y tiene que fabricarse una rutina mediante notas y tatuajes.
No creo que una expedición a la oficina de correos más cercana y dos horas de trámites en el Organismo Autónomo de Recaudación Ejecutiva del Ayuntamiento de Madrid (nombre ominoso, sí) como penitencia por haberme olvidado de pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles 2004, basten para afectar mi memoria en tal medida.

Esto no es más que un exordio prescindible que va a acabar convirtiéndose en la verdadera sustancia del post, dado que mi dedo imaginario sigue pasando, en segundo plano, páginas de mis recuerdos recientes pero no encuentra lo que busca.

¿Qué quería decir?

En algún momento, algún motivo hará que el recuerdo se precipite sobre mí como un halcón desde la altura insondable que separa este mundo del de las ideas. Sentiré entonces, electrizado, su irrupción. Pero acaso, en su viaje, esa idea haya perdido el interés que al alumbrarla tuvo.

jueves, 2 de diciembre de 2004

nirvana

Llevo un rato mordiéndome la uña del anular, pensando qué voy a decir. Últimamente me sobreviene el estupor ante la pantalla y soy capaz de pasar varios minutos en silencio, con la cabeza vacía de pensamientos, en perfecta beatitud. No más, aún predomina mi vertiente occidental sobre la zen. Para no engañar a nadie, la supremacía de la primera es completa. Por eso soy incapaz de deleitarme en la pérdida de tiempo.
Es una pena no poder abandonarse a la inacción sin sentir remordimientos.

Creo que voy a seguir un rato con mi particular sesión de mesmerismo antes de reincorporarme al curso de la historia y subir a cenar.

sueños

Esta noche ha estado poblada de sueños desagradables. En primer lugar, visitaba al urólogo porque tenía molestias en los labios (¿?); éste me abría la boca y me decía que lo de los labios no tenía importancia, pero que en la mucosa del reverso tenebroso de los carrillos tenía unas motitas que no auguraban nada bueno.
Más adelante me encontraba en casa ajena, en concreto en lo alto de una cama litera de matrimonio, y me proponía abrir dos agujeros en el techo que comunicaran con el piso de arriba. Para ello disponía de un berbiquí. La cama se llenaba de polvo y escombros mientras yo iba tratando de abrir el primer boquete. Me esforzaba por hacerlo perfectamente redondo pero me salía muy feo. Pensaba que la familia propietaria de la casa se daría cuenta, que aquello no era el trabajo de un profesional.
Lo más extraño es que los dos túneles ascendentes tenían que cruzarse a medio camino, formando una equis, para que, al final, la salida del uno estuviera justamente en la vertical del otro y viceversa.
Cuando las sábanas estaban completamente cubiertas de polvo de ladrillo y estaba empezando a preguntarme cómo iba a limpiar todo aquéllo, me vino a la mente que podía hacer un esfuerzo por despertar y dejar atrás un asunto tan enojoso. Y así lo hice.

Resulta que mi cama también es una litera y que el techo queda a escasos cuarenta centímetros de mi nariz cuando estoy tumbado boca arriba.

Extendí la mano, toqué el techo, incólume, y volví a quedarme dormido satisfecho.

miércoles, 1 de diciembre de 2004

gatillazo

Iba a hacer una foto desde mi ventana que ilustrara la grisura del día (afán documentalista) y el zoom de la cámara se ha detenido a media erección. Colapso total, pilas agotadísimas (debía haberme fiado de la lucecita parpadeante de la última vez).
Espero que la tumefacción no le cause daños irreparables, porque no hay en toda la casa un paquete con las cuatro pilas necesarias para la resurrección del plástico.
Lástima, se habría captado una hermosa estampa de feuilles mortes, viento en las ramas y fondo gris, amén del último par de pájaros despistados que no se decide a emprender la migración al sur.

plomo

Sí, hoy el día es de un plomizo otoñal. Gris metálico, denso, muy denso. Se me ha contagiado el espesor a las manos, que siento torpes.
Junto al diario El País, hoy se vendía un cedé de lieder de Schumann. Ahora mismo está sonando una pieza que sintoniza con el día y me pulsa una fibra: Ich grolle nicht (no guardo rencor). La voz profunda del barítono contiene ecos de los truenos que podrían retumbar (otro de los significados de "grollen") hoy. Se ha creado un ambiente de intimidad en mi salón que no conviene a mi intención de terminar cierto trabajo pendiente.
Necesito un estímulo.

martes, 30 de noviembre de 2004

técnicas de venta

Ignorante de las técnicas subliminales de venta, la tendera de la esquina me aplica a diario sus artes de buhonería:

Yo: ¿A cómo están los pepinos?
Ella: Buenísimos los pepinos, hijo, buenísimos, huy, buenísimos, me encantan a mí los pepinos, menudas ensaladas me hago yo todos los días con los pepinos (en verdad: Buenísimolospepinohijobuenísimohuybuenísimo, mencantanamílospepinomenudaensaladamehagoyotodoslosdíasconlospepino).
Yo: Bueno, póngame tres.
Ella: (Me pone cinco, los más gordos.) ¿Así?
Yo: Venga, vale. ¿Me pone también dos aguacates?
Ella: Huy, los aguacates, me encantan a mí los aguacates. (Me pone tres, los más gordos. Al público:) ¡Barato, señora! (Aparte de mí, sólo hay un albañil ecuatoriano que gira el cuello y otea, desde su metro sesenta escaso, todos los rincones del comercio en busca de la señora ausente. De nuevo a mí:) ¿No quieres media docena de huevos?, buenísimos, 75 céntimos, ¿una lechugita?, superior. Menuda de buena. Yo es que soy muy de ensalada.
Yo: Una barrita de pan de leña, por favor, y una botella de Vega Madroño tinto.
Ella: Ahora mismito te las da mi hijo, hijo.

Cambian los artículos, pero una mutación del mismo diálogo se repite casi todos los días. Y lo cierto es que, de vez en cuando, consigue que compre lo que no quería, para que se calle, aparte de lo que me pone de más. Hay que excusarla: en un tramo de calle de cincuenta metros donde antes había dos únicas tiendas de comestibles, la suya y otra, han brotado por gemación o generación espontánea nueve duros competidores marroquíes, bangladeshíes, libaneses, argelinos, tunecinos, etc., que venden más barato. A los setentaitantos años se ha visto forzada a recuperar sus tácticas de la época del estraperlo.

Es el resultado de la globalización en el barrio de Lavapiés, en el que hace tiempo represento a la minoría étnica.

lunes, 29 de noviembre de 2004

de cuando alumbrar una idea es todo un parto

La tradicional onda sinusoide está hoy en lo más hondo del valle. Y el volumen de la música -que hoy he puesto yo, no culpemos a los vecinos- no me deja pensar. Pero no quiero bajarla. Espero horas mejores.

domingo, 28 de noviembre de 2004

predicadores a domicilio

Acaban de llamar a mi puerta dos testigos de Jehová, uno joven y el otro viejo (one to learn, one to teach, que diría Sting), el primero taciturno y el último verboso. La mirilla de mi puerta está tan rayada que no he podido distinguir de quién se trataba hasta que la he abierto. He recibido a los intempestivos visitantes recién salido de la cama, con mi camiseta tamaño cuádruple equis ele y los pantalones del pijama de supermán aún puestos. En fin, una estampa poco seria.
Han comenzado, como siempre hacen, por preguntarme si me gusta leer. Estos predicadores utilizan argucias de vendedor de enciclopedias, tan groseras, por otra parte, que hacen gracia. He tratado de ser lo más breve y cortés posible, pero la conversación ha degenerado enseguida en un interrogatorio que me ha causado la hinchazón de las venas del cuello.
¿Pero Vd. no cree en Dios?
No.
Pero, todo lo que existe, ¿de alguna parte tendrá que venir?
[...]
En apenas un minuto ha habido tiempo para abordar hasta el darwinismo. El punto álgido del intercambio de impresiones ha llegado cuando el predicador joven, el discípulo, no ha podido contener su brío y me ha espetado: Pero, ¿es que usted cree que nos parecemos al mono?
Y ahora la semblanza: el joven era moreno, bajo, macizo, hirsuto, cejijunto, de ojos pequeños y oscuros, nariz chata y unos arcos supraciliares tan pronunciados que, a mediodía, le proyectarán una fresca sombra sobre el resto del rostro. Y tuvo que ser él quien hiciera esa pregunta.


Hoy se ha fortalecido mi fe en el evolucionismo.

volvió a pasar

Gotas de la clepsidra se vertían, no pude retenerlas con las manos. Se me escapaba el día y era tarde para recuperarlo, había pasado...
Como recuerdo hundiré una estaca en algún suelo fértil, tibio, blando; clavada a aquélla, en cruz, habrá otra tabla que lleve escrito en gris el epitafio: "yace aquí un día que murió de viejo, yace aquí un día triste, feo y átono". Y el viento soplará llevando hojas que antes arrancó del calendario.

sábado, 27 de noviembre de 2004

vacaciones y ruidos

La empresa a la que dedico la mitad de mi jornada me debía una semanita de vacaciones y he aprovechado para cobrármela ya mismo, que el año acaba y deudas de ese tipo conviene saldarlas cuanto antes.

Así que aquí estoy, en semivacaciones, porque la otra parte de mi trabajo es perpetua: como freelancer, tengo las mismas vacaciones que el superhéroe; si un gato trepa a un árbol y no sabe bajar, hay que ayudarlo (por cierto, excelente película The Incredibles). Si un gato se encarama a lo alto de un manual de instrucciones en alemán sobre el funcionamiento de los robots de soldadura de la cadena de montaje del VW Golf, hay que traducirlo -el manual- para hacerlo bajar -al gato-.

Y esta semana se une al puente de la siguiente, todo un Golden Gate que incluye el día de la Constitución, 6 de diciembre, el martes de enmedio y el día de la Inmaculada, 8 de diciembre.

Me he levantado a las 11.45 y estoy disfrutando de mi primer día casi libre. Pero a mi vecina de abajo le ha dado por el jazz-bossa-nova-chill-out y a mis vecinos bolivianos de la derecha, más tradicionales, por la canción andina más desgañitada. En ambos casos, los graves me retumban en la nuez y el estómago: creo que ahí se ubican los dos centros de un sentido que se halla a medio camino entre el oído y la captación de vibraciones de baja frecuencia y que yo tengo pero quien duerme a mi lado no, pues no es capaz de oír el último metro, a las 2.00, cuyo paso yo percibo claramente desde la cama.


viernes, 26 de noviembre de 2004

Aquiles

La National Geographic Society anuncia hoy un gran descubrimiento: al parecer, la cólera de Aquiles no se debió a la muerte de Patroclo ni al rapto de Briseida, sino a que Agamenón se obstinó en pagarle sus gajes con un talón.

Más información aquí.

jueves, 25 de noviembre de 2004

burbuja perfecta

Para demostrar su maestría al Papa Benedicto IX, el Giotto dibujó un círculo perfecto sin ayuda de guía ni compás.

Hace un rato estaba cenando y delante de mi plato había una botella de aceite. Dentro de la botella podía verse, en viscosa ascensión, una minúscula pompa de aire de una perfección sublime y espontánea a la que la mano certera del Giotto jamás podría haber aspirado.

manos a la obra

Inaugurado el Instituto, expondremos aquí los resultados del primer estudio llevado a cabo bajo sus auspicios.

Se trata de un análisis empírico de la distribución del bien, el mal y el regular en la ciudad inglesa de Brighton, Sussex. El procedimiento es el siguiente: a través del servicio online de la compañía telefónica británica BT (bt.com) se efectúa una búsqueda de las tres siguientes variables:

  • Holmes, en representación del bien;
  • Moriarty, en representación del mal;
  • Watson, en representación del regular.

Los resultados obtenidos son los siguientes*:

  • Holmes: 69
  • Moriarty: 2
  • Watson: 124

* Estos datos son ciertos y cualquiera puede comprobar su veracidad.

Así pues, por inferencia directa obtenemos que en el Reino Unido y, por extensión, en todo el mundo anglosajón, la proporción entre buenos, malos y regulares es la siguiente:

  • Buenos: 35,385%
  • Malos: 1,026%
  • Regulares: 63,589%
Se trata de unos resultados que invitan a la esperanza, en tanto las circunstancias no hagan malos de los regulares o la producción en cadena no regularice a los buenos.


estudios sobre el bien y el mal

Lo primero es lo primero. Con esta aseveración tan tautológica cuanto ambigua fuera de contexto quiero decir que, ante todo, conviene proceder a la presentación en sociedad de una institución llamada a contribuir notablemente al desarrollo moral precisamente de la sociedad merced a la mejor comprensión de la suciedad moral que estraga, cómo no, hasta la saciedad, el estómago colectivo con ejemplos de muy difícil digestión. Alkaseltzer moral. Se trata del Instituto Español de Estudios sobre el Bien, el Mal y el Regular (IEEBMR), del que, a día de hoy, un servidor es Presidente Fundador, Gerente, Tesorero, Secretario y Ordenanza-Bedel-Conserje.

Por supuesto, aprovecho este foro para solicitar la ayuda de los visitantes, a cuya disposición pongo todos los cargos mencionados y otros nuevos -cuya creación pueda hacer necesaria el desarrollo de las actividades del Instituto- salvo el de Presidente Fundador, que me corresponde por derecho, aunque sea zurdo (con esta broma pretendo distender el ambiente y hacerlo más propicio para que tú/usted [en lo sucesivo "tusted"] te/se [en lo sucesivo "tse"] decidas/decida [en lo sucesivo, raíz verbal + morfema temporal + desinencia de 2ª y 3ª verbal correspondiente a la conjugación de que se trate o bien morfema cero, a discreción del hablante; ejemplos en presente de indicativo: decidir, decidasa; comer, comese; vivir, vivese; ejemplo de campo: tú/usted vivías/vivía en Cuenca, donde te/se compraste/compró una casa ---> tusted vivíasa en Cuenca, donde tse comprastó una casa; muy sencillo]; así pues, para que tusted tse decidasa a secundar este proyecto. Este extraño uso de la flexión verbal y el llamado pronombre durmiente tse (muy propio de masones) y demás se explica en virtud del leve carácter masónico del Insituto, el cual requiere un tantito de cifrado que alegre a los iniciados y les permita mantener conversaciones muy secretas.

Orden del día

Punto 1: Inauguración del Instituto y aprobación de sus estatutos

El Presidente Fundador declara solemnemente inaugurado el Instituto Español de Estudios sobre el Bien, el Mal y el Regular. Hip, hip, hurra [salva de cañón].

(Los estatutos están pendientes de redacción y para ello solicito la colaboración de cualquier persona con experiencia en la redacción de estatutos.)

Que conste en acta. Se cierra la sesión.


semivigilia

Es la una y veinte y entreveo, fugaces, zarigüeyas de pelo húmedo funambulando sobre los alambres que delimitan mis cientochenta grados de visión; se trata, nada más, de los destellos de la lámpara en los cristales de mis gafas al mover la cabeza; pero oigo patas.

Son patas de palomas, las que anidan en el desván para sietemesinos que separa el techo de mi casa (un cuarto piso, sin ascensor) del tejado del edificio. Una cámara baja poblada de esas palomas que rascan con sus garras el cañizo ya vencido en algunos lugares, inversamente corcovado.

Y se me cierran los párpados. Ya nada corre. Aun las garras descansan.


miércoles, 24 de noviembre de 2004

me gustan

Que me gustan los blogs mexicanos, digo*. Sólo eso**.

Otra pegatina:
Blogs México

* Cepillón infame
** No todos, claro

pasó

Pasó la efervescencia chistosa del último par de días. Ahora me siento como un personaje de videojuego al que se le han pasado los efectos de la potion of speed. No, no tomo drogas. Quizá se deba a que me acosté a las 3.00 (y caí dormido media hora después, en la página 34 del Asunto Tornasol).

EDITORIAL JUVENTUD © (no vaya a ser que me empapelen)

(Qué extraño, los dibujos objetivamente anodinos de paisajes belgas, franceses, suizos, sildavos y bordurios me transmiten una emoción intensa.)

martes, 23 de noviembre de 2004

más profesor, más

Hay gente que vive para hacer feliz al prójimo.

Estaba mordisqueando una galleta digestive, procurando que las migas no cayeran al teclado, cuando he estado a punto de morir atragantado. La causa del percance está íntimamente ligada a mi sed de conocimiento: trataba de averiguar más sobre el profesor Velmont, sobre su vida, sobre su doctrina, sobre sus antecedentes penales. Si ha habido en el mundo personajes de acusado magnetismo, baste decir que la espalda del profesor está repleta de monedas de aleación ferroniquelada*, aunque él prefiera los billetes de banco o, aún mejor, los cheques conformados con muchos ceros, pues no en vano el círculo es la forma que representa la perfección, siempre y cuando esté a la derecha del uno, que representa a su vez el comienzo, de la perfección y de todo lo demás. En cuanto a acusado, sí, acusado de 26 delitos de estafa en 9 países.

* No así el vientre por el efecto inhibidor de la capa adiposa.

Decía que estaba navegando con una mano y comiendo con la otra, bueno, en realidad comía con la boca y sostenía la galleta cual hostia bronceada con la mano, cuando a la vuelta de un recodo me he encontrado frente a las puertas del Templo. Para no hacer de este relato una biblia apócrifa, diré que casi muero atragantado al ver esto:

GRUPO ELRON
DE ORIENTACIÓN Y SERVICIO



Organización científica independiente, sin fines de lucro,
religiosos o políticos, dedicada a erradicar los falsos
conceptos en todos los campos del conocimiento
a través de las enseñanzas de los Maestros de Luz
Fundador: Horacio Velmont

Ni que decir tiene, el Grupo El Ron no brinda con agua.

el profesor Velmont contraataca

Este hombre es un portento, una fuente de sabiduría. Ya me da cargo de conciencia no poner un enlace a su página de los Maestros de Luz (¿adoran una bombilla Osram de 40W y su sacro filamento de tungsteno?) pero prevalece el miedo. A fin de cuentas, no tendrían ni que echarme la red, ya estoy en ella. A lo que iba:

La verdad sobre la desaparición del cabo Valdés.

Estimado profesor Velmont: Me he dado cuenta revisando la página y en todos los libros de Enigmas develados que no se ha tratado un caso famosísimo que ocurrió en el norte de Chile respecto de un cabo de ejercito, el cabo Valdés, que desapareció por un corto lapso y al volver a aparecer le había crecido la barba como de muchos días, lo cual era algo imposible. El cabo nunca habló del tema, ni aun ahora cuando ya está en retiro, pero en mi país es todo un enigma lo que ocurrió con él.

Lo único que se sabe es que fue abducido, porque se vio una luz dirigida al cabo, pero lo que ocurrió con él dentro de la nave y su testimonio nunca ha salido a la luz. Espero que me informe sobre lo sucedido. Saludos.

Marcelo C.

RESPUESTA

Apreciado Marcelo: En el caso que me planteas en realidad no hay nada extraño, porque se trató de una abducción extraterrestre, una más de las muchas que se practican permanentemente en nuestro planeta, tanto de seres humanos como de animales.

Lo infrecuente de este caso es que se trató de una abducción desde una nave espacial preparada para viajes temporales.

Por supuesto que las abducciones (terrestres o extraterrestres, cabe aclarar) acarrean karma por cuanto violan el libre albedrío de las personas, incluso aunque no le hagan ningún daño físico al “Conejillo de Indias” (daño mental lo producen siempre porque la experiencia queda grabada como engrama de consecuencias impredecibles).

Se trata sin duda de un caso clarísimo, aun diría que luminoso: Lo único que se sabe es que fue abducido, porque se vio una luz dirigida al cabo. Innegable relación causa-efecto, si bien el caso presenta ciertos rasgos paradójicos puesto que su testimonio nunca ha salido a la luz. Quizá la explicación sea ésta: el cabo Valdés entra en la luz por un agujerito pero, al querer salir, repara en que, entre el volumen de la barba de 18 días y la grasa acumulada en el abdomen a resultas de los malos hábitos alimentarios de los extraterrestres (se nutren de una especie de doritos de receta futurista pero las mismas grasas saturadas que los del presente, dado que la materia que conforma el universo es siempre una y la misma), su testimonio y él no entran, es decir, no salen por el agujero. Piensa en quitarse las botas, que son militares y abultan bastante, pero repara -es cabo mecánico y está acostumbrado- en que está a 18 días del presente, con lo que se decanta por abandonar su testimonio, que es más prescindible. Indudablemente, pudo haber dejado salir al testimonio y haberse quedado él pero, militar cultivado y de sólidos cimientos analíticos adquiridos en la academia de Punta Oeste, en la Patagonia chilena, fue muy consciente de que ningún tribunal habría aceptado un testimonio sin testigo, que es como un pollo sin cabeza.

Chico, cómo estoy de fabulador últimamente, algo me pasa.


pegatinas de las mandarinas

Hoy estoy de un ripioso que todo lo rimo. Qué talento poético, jesús. Pues nada. Iba a decir que este blog empieza a parecerse a la pizarrita que tengo en la cocina para apuntar la lista de la compra (hace años que no la uso; la última anotación se refiere a un producto que ya no se fabrica. De hecho, pese a estar hecha con un rotulador de los que se borran pasando el dedo, ya no se borra pasando el dedo: se ha convertido en una inscripción que resistirá el paso de los milenios y que un día encontrará un viajero de Alfa Centauri que estará paseando por la Tierra sus ocho patas articuladas -qué gasto en zapatos- su endoesqueleto silíceo y su caparazón quitinoso, preguntándose al contemplarlo si los garabatos son un vestigio de vida inteligente o fruto del azar) [resumen de lo anterior: hablaba de la pizarrita] en cuyo marco he ido pegando docenas de las pegatinas que distinguen unas mandarinas de las de la competencia. Paradójicamente, predominan las de marca Solita.

[...]

Vengo de la cocina de hacerme un té-de-las-cinco y me he entretenido contando las pegatinitas: son sólo 17. Y no predominan las Solita, hay más Yoli.

Y ya veis, todo esto porque en la parte inferior derecha empiezan a acumularse los banners-banercitos-banderolas-banderolitas o como se les llame.

Propósito de enmienda: no escribiré oraciones ultralargas continuamente interrumpidas por paréntesis, guiones y corchetes. Dejaré los ejercicios de arquitectura lingüística para otros lugares. Daré limosna a los pobres. No contestaré de malos modos a mis mayores.

manifiesto del pesto

Hasta el viernes voy a estar solo y he pensado en redactar una serie de reglas básicas de supervivencia (frente a amenaza de muerte por inanición o intoxicación somática -alimentos pochos-, psíquica -tanta mugre en casa deprime- y/o psicosomática -por error o depresión, podría comer parte de la misma mugre que se acumula en casa; ¿no se comía las paredes un personaje de García Márquez?-). En lo que a lo alimentario se refiere, agruparé dichas reglas en un Manifiesto del pesto -inspirado por algún post anterior y por su eufónica rima-, que rezará del siguiente modo:

1. La preparación de la comida no llevará más de 7 minutos (excluidos los tiempos de cocción que no precisen vigilancia). Esta disposición podría parecer contraria al espíritu del manifiesto pero no: mens sana in corpore sano; personalmente, llegar del trabajo y pasar media hora preparando la comida me causa depresión, qué delicados somos los occidentales. La mens deja de estar sana y el corpus padece.

2. Se desechará todo alimento verde que no lo fuera en origen (ÉSE es el problema del pesto: el muy cabrón es de un verde camaleónico, uno no sabría decir si deletéreo o saludable).

Anexo 1 a la regla 2: Se desechará todo alimento negro cuyo color original fuera verde. Léase aguacate, etc.

Anexo 2 a la regla 2: Se desechará el queso azul que haya adquirido tintes violáceos o purpúreos. Para discernir los cambios cromáticos, el que quiera podrá utilizar la escala Pantone.

3. No se ingerirán alimentos crudos cuyas recomendaciones de consumo prescriban la cocción, la fritura, el asado o aun el sometimiento a una sesión de microondas. Así pues, se acabó el agarrar un manojo de espaguetis y mordisquearlos, tan crujientitos, como si fueran snacks. Menos aún lamer la costra de la merluza empanada pescanova como si fuera la cubierta de un helado magnum.

4. No se utilizará el microondas para cocer un huevo con cáscara. No se meterá en el microondas una cucharilla para deleitarse viendo cómo saltan chispas azules como de la Guerra de las Galaxias (las de los buenos, porque las de los malos eran rojas). No se meterá en el microondas una patata entera sin haberla horadado previamente: se la puede pinchar sin temor de que sufra, está muerta (¿o no? Si está muerta, ¿por qué le brotan raíces si la olvidas dentro de una caja? ¿No es eso la máxima expresión de la vida pugnando por salir adelante? Qué dudas morales.)

Anexo 1 a la regla 4: No se preparará un guiso con las raíces que hayan brotado de esa patata. Cierto, el hombre fue primero cazador y luego recolector de raíces y bayas. Pero eran otros tiempos y otras raíces. Además, las sociedades de hoy están desenraizadas (quién las desenraizará).

5. No se prepararán ¿bloodymaries? ¿blodimeris? con el liquidito que sobre del tomate entero envasado. Bueno, esta regla la tacho, pues, ¿por qué no?

Seguiré con mi labor legislativa en otro momento.

años bisiestos

Acabo de descubrir que los años bisiestos son eternos: éste lo fue porque febrero pasó, lo es porque no ha acabado y lo será porque ningún año bisiesto deja de serlo aunque haya acabado.

¿Habré descubierto la fuente de la eterna juventud?

Cuidado, vamos a aplicar el pensamiento científico-analítico-lógico a, digamos, un pepino, para ver si el teorema bisiesto es universal y resulta que dios se manifiesta en todo lo existente (esto es gnoseología de altos vuelos):

¿Un pepino fue? Hombre...
¿Un pepino es? Mmmm...
¿Un pepino será? Pues...

Pido disculpas por este ejercicio de escritura automática. Es tarde y estoy cansado.

lunes, 22 de noviembre de 2004

los resultados

En fin. El estudio ha constituido un éxito relativo. De las 10 visitas preexperimentales hemos pasado a 24, cuatro de las cuales son mías (no pude evitar asomarme). Vamos a ver si no se me han olvidado las matemáticas básicas: 24 - 10 - 4 = 10 visitas por hora x 24 horas / día x 365 días = 87600 visitas al año (87840 si el año es bisiesto). Teniendo en cuenta el efecto de propagación exponencial, el boca a boca, la publicidad en prensa, la posibilidad de que se envíe un perro a Marte con la consiguiente repercusión que ello tendría para todo lo perruno, weblogs con títulos conexos incluidas, etc.; pues eso, que al cabo de 8,3 años, quincena arriba quincena abajo, este podría ser uno de los sitios de Internet más visitados del barrio de Lavapiés e incluso situarse en el Top-un-millón del mundo entero, y mira que es ancho el mundo.

Unos objetivos ambiciosos que me esforzaré por lograr...

estudio psicosociopatológico

Querido lector:

Acaso hayas sido víctima o, mejor, sujeto experimental de un estudio mediante el que se pretende medir la interrelación ojo-gónada(s)-hormona(s)-dedo índice/anular/corazón derivada de la aplicación del protocolo Justified Ocular Disgregation of Environmental Topics in Extremis (JODETE, por sus siglas en inglés-latín) de la Universidad de Stanvard, Massachungton.

Cohorte de destino: varones e incluso barones de toda edad y condición; excluidos eunucos, o quizá no. Hembras, por qué no. Seguramente un 84,2% menos en cantidad, si bien de calidad muy superior, dónde va a parar.

Descripción del experimento:

A las 18.12 horas GMT +1 se procede a hacer ping (no pis, salí meado de casa; broma fácil pero eficaz en ciertos estratos de la población que no comprenden la finura de este proyecto; hay que dar berzas a los cerdos y foie a los gourmets) en varios de los listados de blogs o (mal llamadas) bitácoras hispanos e hispanas, respectivamente, y ultrahispanos -otra de mis facetas investigadoras se plasma en la creación de neologismos, valga la redundancia; también soy muy pacífico, de modo que aspiro al Nobel en tres disciplinas- de la Red.

El truco, de una astucia diabólica (mal está que lo diga), consiste en lo siguiente: se hace ping manualmente; se respeta la dirección de este sitio pero se cambia el título. En lugar de "el mismo perro" se teclea, arteramente, "más guarra que yo solita".

A continuación, se pulsa:


Sitios pingados manualmente (o hechos ping a mano):

Ping a bitacoras.net
Ping a bitacoras.com
Ping a weblogs.com
Ping a blo.gs
Ping a blogrolling.com

Método empírico de medición del éxito cosechado por el experimento: Muy sencillo. Se comprueba la cantidad de visitas efectuadas al sitio de referencia antes de hacer ping (y dale). Posteriormente, transcurrido un plazo prudencial de 30 minutos, se comprueba la nueva cifra de visitas. La primera cifra equivale a la mísera cantidad de diez (10) (a las 18:11 GMT +1). La segunda se publicará en un nuevo post dentro de unos minutos que la emoción de adentrarse en el mundo de la investigación y el puro saber hará eternos.

Suerte...


pasta al pesto

Por cierto, mi receta de pasta al peso no se parece nada a ésta. Por desgracia.

Ahora bien, para el holgazán y el apresurado es tanto menos sabrosa cuanto más práctica. La doy:

Ingredientes

Pasta fresca (tallarines con espinacas)
Pesto envasado

Tiempo de cocción: 1 minuto (escaso)

Preparación:

Se pone agua a hervir. Y cuando se consigue el fin para el que se ha puesto, esto es, que hierva, se vierten 150 gramos de tallarines. Se dejan cociendo 1 minuto (en ciudades de gran altitud, por ejemplo, La Paz o Lhasa, este valor podría variar).

Se sacan de la cacerola; se escurren; se echan al plato; se aliñan con una generosa cucharada de pesto (cuidado, el pesto abierto caduca a los cuatro días; sí, yo he llevado su resistencia al límite -3 semanas- pero no conviene abusar). Fin.


nuevo récord

Bueno, pues acabo de establecer un nuevo récord mundial de velocidad de ingestión de pasta al pesto, rebajando la anterior marca (de la que también era poseedor) en varios -no pregunten cuántos, estaba demasiado ocupado devorando como para mirar el reloj continuamente- segundos. Acabo de liquidar la comida más importante del día en minuto y medio. Cierto, quizá la marca no sea homologable porque no hubo postre. Algunos árbitros son muy puristas.

Y es que cuando como solo siento emerger la bestia que llevo dentro. No en vano corro las cortinas, no sea que algún vecino me vea transformado y llame a la policía o a la perrera municipal. Ya decía Aristóteles eso de que el hombre es un zoon politikon; seguro que, solo en casa y frente a un plato de sardinas de Falero, aceite, higos, uvas, miel y vino perfumado sintió desvanecerse los muros de su casa y hasta el frescor de la sombra que habían proyectado los árboles ancestrales. Y oiría el ulular de la lechuza ateniense. Pero como era hombre morigerado tuvo que domar al salvaje escribiendo su Política.

Termino con un burp [onomatopeya de eructo, no teman, completamente inodoro].

me cansé de revólveres

Siempre fallaba el tiro.

antes de que desaparezcan

Rindo un homenaje a mis dos bombonas de butano, ya inútiles, antes de que se las lleven.

La imagen “http://humano.ya.com/GYULAC/butano.jpg” no puede mostrarse porque contiene errores.

Durante muchos años he tenido asociado el color naranja al sabor a gas: desde que, siendo niño, me dio por chupar un tubo de los que conectan las bombonas a la conducción. No me gustó el sabor del color.

Aún hoy, aunque ya me guste el naranja, experimento una regresión proustiana cada vez que hay un escape.

domingo, 21 de noviembre de 2004

ni por ésas

Nada. El domingo acaba y ni un ejemplar vendido. Tendré que ofrecer un robot aspirador. O subir de una vez por todas el octanaje de este blog, que de puro gazmoño no llama la atención de nadie.

Quizá así...


estrategia comercial

Voy a imitar la estrategia que aplican las editoriales de los diarios para fomentar la lectura de su producto: con la edición del domingo del presente blog, regalo un libro de plena actualidad, el Retablo de las maravillas (Cinco variaciones sobre un tema de Cervantes del grupo teatral Els Joglars) y un disco del vihuelista Edward Martin (qué queríais, Sting no ofrece libre acceso a sus canciones).

Ah, por cierto, el disco lo regalo pero el que lo quiera, que lo pague. El enlace conduce a una lista de reproducción que permite escuchar el álbum entero y éste se puede comprar online por un mínimo de 5$. Así funciona Magnatune.

viernes, 19 de noviembre de 2004

Conan Doyle, ¿asesino?

"Se trata de un misterio tan oscuro como aquellos a los que en sus tiempos se hubo de enfrentar Sherlock Holmes, que durante casi un siglo ha permanecido oculto y cuyo secreto se habrán llevado a la tumba sus protagonistas...

Hasta que un tal Rodger Garrick-Steele, un ex psicólogo metido a investigador aficionado, comenzó un día a husmear en la vida de Arthur Conan Doyle."

Si queréis reír un rato, os recomiendo leer el artículo. Como suele ser el caso en este tipo de libelos, se exponen con pasmosa seguridad argumentos que, por supuesto, Conan Doyle no tendrá ocasión de refutar. Tal parece que el autor hubiera estado presente en el siniestro laboratorio de Conan Doyle mientras éste preparaba el láudano con que envenenó a su amigo Bertram Fletcher Robinson. Bien es cierto que sólo he leído las noticias que la comentan y no la investigación del insigne Garrick-Steele.

He aquí una imagen del "ex psicólogo metido a investigador" que ha desvelado el turbio asunto:





La verdad, aplicando someramente el método analítico holmesiano, se me ocurren algunas razones por las que el individuo se convirtió en "ex psicólogo". Todas ellas tienen más de 40º.

Lo cierto es que en su momento no me enteré (dónde andaría metido) pero el caso mereció cierta atención. Adjunto un par de enlaces: de la CNN y de la BBC.

Cierro con la traca:

El crimen de Arthur Conan Doyle.

Estimado profesor Velmont: Recibí su libro Enigmas develados y veo que, como se dice vulgarmente, “no deja títere con cabeza”. Pero mi propósito al escribirle es saber si tiene algún dato sobre la veracidad o la mentira que se está difundiendo acerca de que el autor de Sherlock Holmes fue nada más y nada menos que un vulgar asesino. Me refiero a la opinión de un tal Rodger Garrick-Steele, ex psicólogo metido a investigador aficionado, que un día comenzó a husmear en la vida de Arthur Conan Doyle. ¿No estará buscando fama esta persona a costa de la personalidad del creador del genial detective?

Amalia M.

RESPUESTA

Apreciada Amalia: En mi juventud he sido un apasionado lector de las aventuras de Sherlock Holmes. La primera que leí fue “Estudio en escarlata”. Recuerdo que todo se basaba en un nombre escrito con sangre en la pared: “rache” (venganza, en alemán).

Verdaderamente amé ese libro. Pero ahora, frente a tu pregunta, tengo que exponer la verdad, y ésta es que sí, que tiene razón Garrick-Steele, el creador del detective fue un vulgar ladrón y asesino.


Hala, tócate. Al parecer, el tal Velmont es el cabecilla de un movimiento de iluminados con el que me niego a establecer un enlace; me da miedito. ¿Y si tratan de captarme? Por otra parte, hay que felicitar a Amalia M. por su incuestionable pericia en el arte del corta y pega:

Amalia M.:
Me refiero a la opinión de un tal Rodger Garrick-Steele, ex psicólogo metido a investigador aficionado, que un día comenzó a husmear en la vida de Arthur Conan Doyle.


El Mundo:
Hasta que un tal Rodger Garrick-Steele, un ex psicólogo metido a investigador aficionado, comenzó un día a husmear en la vida de Arthur Conan Doyle.


Seguiremos investigando...

sexo

Qué cosas. No hay más que publicar un blog sexual para que la indiferencia se transmute en idolatría. Si lo titulas "más puta que las gallinas", las estadísticas de visitas se dispararán y tras cada post te encontrarás con una ristra de comentarios.

Estoy por crear un blog ficticio (¿no lo son todos?) de temática pornográfica y adherirle los anuncios de Google. Quizá me saque un sobresueldo.

Así pues, contra el aislamiento hormona del crecimiento (del pene, se entiende).

palabras 2

Curioso. Ayer estuve a punto de elegir la siguiente palabra, en detrimento de deletéreo, y hoy me he encontrado con un blog cuyo título es la calidad del siguiente adjetivo:

delicuescente.

(Del lat. deliquescens, -entis, part. act. de deliquescĕre, liquidarse).

1. adj. Dicho principalmente de una costumbre o de un estilo literario o artístico: Inconsistente, sin vigor, decadente.

2. adj. Quím. Que tiene la propiedad de atraer la humedad del aire y disolverse lentamente.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Siento cierta predilección por los adjetivos en -scente.

Fin de la lección.


barroco vs. minimalismo

Toda la vida me debatiré entre ambos polos. Son el Jekyll y Hyde de mi personalidad, aunque no sabría decir cuál es el Jekyll y cuál el Hyde.

Por cierto, supongo que Stevenson sería perfectamente consciente del significado del apellido que dio al animal que llevamos dentro. Las siguientes definiciones están extraídas del Wiktionary:

Verb

to hide (hid, hidden)

  1. to make harder to find

Noun

hide

  1. the skin of an animal

Así pues, Hyde sería nuestra identidad oculta o el pellejo del animal que somos. Gran descubrimiento, lo sé.

spam pavoroso

Sigo a vueltas con Porfirio Chapman. Quizá haya descubierto un asunto más turbio de lo que en un principio cabía pensar.

Ayer, después de publicar el post sobre el spam, las bondades de algunos proveedores de servicios de Internet y el ingenio de los creadores de nombres, me dio por investigar a dónde conducía el enlace del correo basura remitido a mi cuenta por Mr Chapman. Pues bien, se trataba de una empresa dedicada a la ¡prolongación de la vida! (y no sé más, no quise entrar y arriesgarme a que aprehendieran mi dirección IP vaya Vd. a saber con qué aviesas intenciones; pero, cielos, simplemente con haber visitado su página principal podrían tenerla ya, guay de mí). Por supuesto, mi aquilatada experiencia como detective me recomienda no proporcionar enlaces que remitan a dicha empresa o a el hallazgo que ha deparado la investigación emprendida esta misma mañana (obviando la urgencia de mis obligaciones profesionales). En este último caso, me limitaré a citar el mensaje que se incluye tal como lo reproduzco en determinado sitio web:

-----Original Message-----
From: Porfirio Chapman [mailto:pk@nfqjgwnia.com]
To: rodney ashford; mary wolever; otis tracey
Sent: Friday, October, 2004 12:42 AM
Subject: reply satisfaction in the bedroom

yet our results do not point to a clinical
benefit with combination therapy
With these infections further studies
should assess whether the addition of
an aminoglycoside is justified Spend
the rest of the day prancing about
saying,'Hi,I'm Steve Martin.
Hi,I'm Steve Martin,' like I've installed an
Eveready battery up my arse.
Fast-forward a year and I get the Call from the
Coast.LA Story has been greenlit and
is a GO project.It's being produced at
Carolco by Dan Melnick,who first employed
me on Mountains of the Moon in
1988,and is to be directed by ex-BBC
Brit Mick Jackson,whose name I know
from Chatahoochee.
prorratear11picolete15overa,inexplicada villani`a.
Sin duda se trata de un mensaje cifrado. Un pasaje en concreto resulta particularmente inquietante, a saber:

like I've installed an
Eveready battery up my arse
Tras todo esto debe de subyacer algo más de lo aparente. Espero no haber pulsado una tecla que desencadene mi ruina.

jueves, 18 de noviembre de 2004

café 2

Y en el día mundial de la verborrea, no podía dejar de rendir homenaje al ingenio que ha hecho posible este récord de palabras tecleadas.

Con ustedes, mi cafetera:


Sí, no es un prodigio del diseño industrial pero prepara un delicioso espresso. Gracias, amiga.

spam ingenioso

Entre las toneladas de correo basura que atestan y apestan los buzones de algunas cuentas (no querría dar ejemplos, pero merece mención honorífica la empresa cuyo nombre empieza por T y acaba por elefónica, esa de la milla de oro, esa noble compañía que no debe de lograr los beneficios previstos y, para compensar, se ve obligada a vender sus listados de usuarios de correo al mejor postor: no es raro, mejor dicho, es muy habitual recibir un mensaje multitudinario cuyo remitente no se ha molestado en eliminar la inacabable lista de destinatarios, en la que figuran mi dirección y las otras doscientas que la anteceden y siguen alfabéticamente, qué casualidad, todas del mismo proveedor, telelainpuntoes; fin del excurso), recibo últimamente algunos mensajes que no puedo evitar abrir, escudado en la supuesta invulnerabilidad de mi Macintosh. Y no es que me interese lo que pretendan venderme...

Esta tarde, mi programa de gestión de correo electrónico ha separado uno, una lentejita podrida que ha ido a parar al saco del spam, enviado ni más ni menos que por Porfirio Chapman. El nombre es digno de la más absurda novela de Eduardo Mendoza. Y como ese hay otros muchos.

De este modo, me pregunto, ¿hay alguien dedicado enteramente a la invención de los nombres más hilarantes? ¿Pretenden conquistar nuevos clientes o adeptos por la vía del humor? ¿Existe un ingenio cibernético encargado de la creación de estos nombres? De ser así, la máquina está a punto de salir del limbo en que ha permanecido desde que aquel australopiteco o pitecántropo u homo hábilis, qué se yo, tiró al aire el hueso que nunca terminó de caer. Si la máquina ha alcanzado ya semejantes cotas de finura humorística, no puede quedar mucho para que cobre conciencia de su ser. Podemos echarnos a temblar.

Claro que, quizá merezca la pena vivir bajo el yugo de un megaordenador llamado Felipe Pinkerton.


palabras 1

Me propongo ser un nodo o nódulo que limpie y fije como el que más. No es momento de cejar en el empeño de dar esplendor (que me lo había dejado, a propósito, claro; recursos retóricos que uno tiene) a una lengua nuestra que, gracias a los adelantos que vienen de fuera, cada día se utiliza más (ingentes cantidades de letra escrita, supongo que cada día menos de letra impresa).

De este modo, aprovecho para anunciar que periódicamente celebraré un sorteo ficticio en mi mente o fuero interno y que la palabra a la que mi arbitrio convierta en ganadora encontrará en este blog un nicho desde el que darse a conocer al mundo entero.

La ganadora de hoy es:

deletéreo, a.

(Del gr. δηλητήριος, de δηλητήρ, destructor).

1. adj. Mortífero, venenoso. U. t. en sent. fig.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados

PS: Me reconvengo por el mal uso de mi "fuero interno", que no significa lo que yo creía. Ignorante de mí.



The WIRED CD: Rip. Sample. Mash. Share. | Creative Commons

"The WIRED CD: Rip. Sample. Mash. Share.
These musicians are saying that true creativity needs to be open, fluid, and alive. When it comes to copyright, they are pro-choice. Here are 16 songs that encourage people to play with their tunes, not just play them."
The WIRED CDSiguiendo con el tema de la semana, esto me parece mucho más revolucionario que vender música por Internet. Todavía no he tenido ocasión de escuchar los 16 temas, pero algunos de los autores incluidos en la recopilación representan una garantía.
Uno de ellos, David Byrne, demuestra ser un músico inquieto, uno de los dinosaurios del rock que más está haciendo por evitar su extinción por esclerosis. Y una figura enigmática que tan pronto "regala" su música para la promoción de Microsoft® como la regala sin comillas en proyectos como el citado. ¿Astucia? ¿Vista comercial? ¿Ansia por figurar?

y si Blogger se hispaniza...

... no estaría mal que citara las fechas como debe.

Sres. de Blogger, no se dice:

jueves, noviembre 18, 2004

sino:

jueves, 18 de noviembre de 2004


No es tan difícil.

Si alguien lo lee y toma nota, gracias.

Quizá sea el post más insustancial que haya publicado. No obstante, no se me ocurre un lugar más oportuno para albergarlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2004

Blogger en español

Aunque sólo sea porque se refiere al casero que me aloja y a la lengua en que escribo, la siguiente noticia merece un enlace.

Creative Commons

Interesantísimo el concepto de licencia que auspicia Creative Commons (todavía tengo que empaparme de todo lo que significa). En cualquier caso, la divisa "Some rights reserved" me parece una hermosa variación de la conocida cantinela. Una subversiva renuncia a la propiedad, en este caso intelectual.

Además, se ha adaptado este nuevo concepto a la legislación española, con lo que me apresuro a licenciar los contenidos de este blog (que acaso no haya leído nadie, ingenuo).

En verdad, no sé donde se ubica el espacio virtual en que se recogen mis impresiones. Blogger es estadounidense, claro. Yo escribo desde España. Mis palabras quedan alojadas en un servidor en alguna ciudad estadounidense. ¿Cuál es su nacionalidad?

martes, 16 de noviembre de 2004

me mudo y traigo los trastos de la casa antigua

El equipaje viene en una sola maleta enorme que contiene bastantes naderías. Qué le voy a hacer, me daba lástima dejarlas.

música libre

Es bueno que haya gente dedicada a desbrozar la maleza de las nuevas selvas digitales. Tal es la labor, entre otras, de la Sociedad de las Indias Electrónicas. Y, desde luego, la suya no es tarea pequeña. Lo dice un cuasianalfabeto en la materia.

Recomiendo la lectura de su artículo Música libre: primer asalto.

A mi juicio, iTunes encarna el mismo perrito que escucha la voz de su amo, eso sí, con una cadena novísima que, de tan bruñida, es capaz de deslumbrar a quien la mire sin la protección de unos cristales bien polarizados. Confieso que no llevaba tales gafas cuando me ofuscó su rutilante apariencia (y eso que el suyo es "unbrushed metal"). Pero, no tardé en despertar del plácido sueño musical para caer en la cuenta de que me habían cobrado 99 céntimos por una canción comprimida.

Tendrá que haber alternativas a este nuevo mercado. De lo contrario, la irrupción del hipermercado musical supondrá el fin de los pequeños comercios del ramo. Al que compra salchichas sonoras quizá le importe poco; acaso sí afecte al que busque alguna delicatesse en un catálogo demasiado plebeyo para albergarla.
café

Ah, el café. Modesta droga. Si hubo y hay literatura alcohólica (recuerdo haber leído que, por ejemplo, E. T. A. Hoffmann fue un tremendo bebedor y que su obra entera es producto del delirio etílico; ya lo sugiere "El elixir del diablo") o música lisérgica o cannábica, supongo que muchos blogs serán el fruto del pequeño estímulo que el café ejerce en el cerebro de multitud de chupatintas, bueno, hoy en día sobateclas.

yo infecundo

Y eso me sucede por no buscar un tema más allá de mí mismo. El yo no es tan fecundo. El mundo quizá lo sea, pero hoy me siento aislado.
impostura

Hoy me abruma ese sentimiento de impostura por el que me siento tentado de borrarlo todo. Verdaderamente, la introspección es un género literario deleznable (si Proust me oyera; claro, me refiero a la introspección de andar por casa). ¿Os sentís todos cómodos con lo que dejáis dicho? Como sucede al mirarse a un espejo o verse en una fotografía, no me reconozco. Ése no es mi rostro. Ése no soy yo.

otra duda

Me pregunto si el convertirnos a todos en cronistas o columnistas no contribuirá a desinformar más que informar. Me explico: en último extremo solemos acudir a las mismas fuentes, de lo que no puede desprenderse sino cierta contaminación de sus aguas: demasiada saliva entremezclada. Quizá creamos ser ciudadanos informados y no seamos sino brutos adocenados por propios y extraños.

¿No existe el peligro, además, de que la intercomunicación y el libre acceso (supuesto) a la información en y de cualquier lugar del mundo sirva para difundir nodular y exponencialmente lo que no está contrastado? El rumor se ramifica, se repite hasta adquirir perfiles de realidad.

Desde luego, Internet parece un medio ideal para la gestación de nuevos mitos: verdades mistificadas o mentiras sublimadas.

Sí, se trata de ideas algo enmarañadas que acaso en otro momento me esfuerce por aclarar.
voluntad y duda

Esta vez me he propuesto superar regularmente el horror del internauta a la pantalla en blanco (los tiempos cambian, es la divisa de todo esto) y la pereza. Lo que no termino de decidir es la orientación de este nodo que represento: si NO-DO (noticiaro documental) repleto de enlaces o si receptáculo hermético de ocurrencias abstrusas. ¿Acaso una mezcla de ambas posturas?

Lo cierto es que me gustaría tener mucho que ofrecer al lector desapercibido. Pero si quiero hacer crónica me siento como un mero reproductor de noticias que no he redactado, un vocero de nuevo cuño. Y, por supuesto, si el anonimato logra catapultarme por encima del pudor, la publicación de confesiones íntimas me deja cierto regusto a impostura. Que no deja de ser, por otra parte, la madre de la literatura.

Así pues, periodismo fingido o literatura barata (pulp fiction).

Qué duda...

de fábula

Por cierto, viendo el ritmo de publicación de artículos de los últimos días me pregunto si no seré como la hormiga de la fábula, que acopia antes de la llegada del invierno. El invierno se aproxima, en efecto, y, ay de mí, mi natural me llevará inexorablemente a abandonar lo que ahora empiezo, hasta que me llegue otra primavera sináptica.

En verdad, supongo que más bien soy la cigarra en sus febriles estertores...
de vuelta a la letra
En fin, para no convertir éste en un fotoblog, convendrá reencauzarlo por la senda de la reflexión sobre menudencias que lo caracteriza y que podría hacerlo célebre en algún país de alucinados o minusválidos intelectuales.

En sintonía con las hueras ideas de los últimos días, me propongo establecer una analogía por demás chocante. Últimamente, he hablado con algunas personas fanáticas del layout y del diseño gráfico informático. Pues bien, éstas demostraban un notable desprecio por el hecho en sí de la evanescente comunicación electrónica o digital o como se quiera si ésta no viene envuelta en el fabuloso oropel que las actuales herramientas de diseño ponen a nuestro alcance. Es decir, un sitio web no vale nada si no está programado en el lenguaje más moderno, cuenta con media docena de animaciones flash (exagero, entre estas personas también hay adalides del minimalismo; eso sí, minimalismo por voluntad estética, que no por carencia de medios o conocimientos) y ofrece todo tipo de posibilidades anonadantes.

Pues bien -aquí viene lo bueno- se me ocurría hablando con estos estetas superficiales que su postura vendría a ser la del que, recién inventada la imprenta de Gutenberg, con sus caracteres móviles, se extasiara ante las nuevas técnicas de encuardenación en piel de becerro.

Digo.
desde mi balcón 1
La mañana de hoy desde mi balcón.

sobre la posesión y sobre el tacto

La inmensa oferta cultural que pone Internet al alcance de cualquiera y la reciente apertura en España de la tienda musical de iTunes me llevan a reflexionar sobre la extraña relación existente entre cultura y materia.

Sin duda, unos anaqueles repletos de libros siguen siendo un signo de distinción cultural. Un disco duro con tres veces las obras contenidas en dichos anaqueles, en cambio, no parece impresionar a nadie (¿cuántas bibliotecas caben en un DVD-ROM?). Hasta ahora se venía argumentando que, a fin de cuentas, los libros en formato electrónico precisan del ordenador para su lectura y que uno no va con el ordenador en el metro o, en caso de que se atreva a desafiar a los maleantes con que se cruce en su orfeico descenso al submundo urbano, no lo saca y se pone a leer en la estrechez de un vagón atestado. Pero ahora existen ordenadores de mano. Sí, naturalmente, acaso hasta la fecha la pantalla no era (o no es) lo suficientemente nítida o grande y también es cierto que ya no lo será, pues iría en contra del progreso del diseño industrial el fabricar un dispositivo del tamaño y grosor de El Médico de Noah Gordon. No dejan de ser argumentos accesorios.

Sucede lo propio con la música que compramos: hemos de superar ciertas reticencias a la hora de adquirir la obra de un artista sin que ésta esté contenida en un sopore sólido. Bien es cierto que dicho soporte suele incluir material interesante y explicativo del que al fan no le gustaría privarse. Pero a fin de cuentas, lo sustancial de un músico es su música.

Estos nuevos canales de difusión cultural tan etéreos se distancian definitivamente del afán coleccionista que caracteriza a todo aficionado a acopiar bienes culturales.

¿Tendremos que renunciar al placer táctil que proporciona acariciar un libro preciado o al goce visual de verlo formando una espesa columna de sabiduría junto a otros (cuantos más, mejor)? No lo creo, pero no se puede negar el nacimiento de una nueva era híbrida en la que la concreción y la abstracción se dan la mano.