Muniecky en Hollywood
Después de mucho deshojar la margarita, el otrora cabo furriel Krzysztof Zbigniew Muniecky ha decidido agarrar con mano férrea la delgada trenza de la Ocasión. Ahora se encuentra en Hollywood, CA, desde donde ha tenido la gentileza de departir con un enviado de este canal que, a su juicio de él, tanto ha ayudado a que hoy pueda estar aquí y no allá o allá y no allí.
Entrevistador: Sr. Muniecky, ¿cómo es que en última instancia se decantó por acudir a la llamada de Hollywood? ¿Se sintió atraído por el canto de sirena de la fama?
Muniecky: Bueno, cuando era joven, esto es, más joven de lo que soy ahora [sonríe coqueto] trabajé en una fábrica de mediasuelas. En efecto, cuando la sirena sonaba me sentía poseído de una gran alegría.
Ent.: Bien. Intuyo, según sobre o tras su respuesta, que el resto de ofertas que recibió no acabaron de colmarle. Sr. Muniecky...
Muniecky: Disculpe. Querría aprovechar la ocasión [de nuevo] para subsanar un error: mi apellido, en realidad, es Munieczki, no Muniecky.
Ent.: Ah, perdone Vd., Sr. Munieczki...
Munieczki: Pero tengo que decirle que, desde que me he instalado en Hollywood, me estoy dando a conocer como Christopher Actionfigure.
Ent.: Fabuloso. Se trata sin duda de un nombre con gancho. Así pues, Sr. Actionfigure...
Actionfigure: Pero Vd. puede llamarme Christopher.
Ent.: Me honra Vd., Christopher.
Christopher: Mucho les debo.
Ent.: De bien nacido es ser agradecido. Así pues, le decía, Christopher [pausa ponderativa], rechazó Vd. las múltiples ofertas que le llegaron de Europa y decidió emprender una carrera artística en La Meca del cine. ¿Qué le decidió a obrar de este modo?
Chris.: Muy sencillo, me convenció una llamada conminatoria y personal del gran actor Stephen Seagull. Éste, amante de Polonia y muy bien relacionado con la kozszanozsztra de Varsovia, está superproduciendo una superproducción de acción y ha pensado en mí para coordinar el equipo de stunts.
Ent.: ¿De qué?
Chris.: De stunts. Especialistas, hombre.
Ent.: Acabáramos. Y ¿cómo se llama el proyecto, si se puede decir?
Chris.: Por supuesto: You just want that the tiger eats me [en español: Difícil de despellejar]. Se rodará aquí, en los estudios de la Vixen, si bien está previsto filmar exteriores en Madrás y la huerta murciana.
Ent.: Hombre, qué sorpresa. Luego, no tardando mucho, lo tendremos en España.
Chris.: Dios mediante.
Ent.: Me llena de dicha. Espero poder reanudar entonces y en Murcia la conversación que comenzamos aquí y ahora.
Chris.: Así sea, porque la conversación la comenzamos ya hace un rato y tempus fugit. Despachando, digo. Aire.

Entrevistador: Sr. Muniecky, ¿cómo es que en última instancia se decantó por acudir a la llamada de Hollywood? ¿Se sintió atraído por el canto de sirena de la fama?
Muniecky: Bueno, cuando era joven, esto es, más joven de lo que soy ahora [sonríe coqueto] trabajé en una fábrica de mediasuelas. En efecto, cuando la sirena sonaba me sentía poseído de una gran alegría.
Ent.: Bien. Intuyo, según sobre o tras su respuesta, que el resto de ofertas que recibió no acabaron de colmarle. Sr. Muniecky...
Muniecky: Disculpe. Querría aprovechar la ocasión [de nuevo] para subsanar un error: mi apellido, en realidad, es Munieczki, no Muniecky.
Ent.: Ah, perdone Vd., Sr. Munieczki...
Munieczki: Pero tengo que decirle que, desde que me he instalado en Hollywood, me estoy dando a conocer como Christopher Actionfigure.
Ent.: Fabuloso. Se trata sin duda de un nombre con gancho. Así pues, Sr. Actionfigure...
Actionfigure: Pero Vd. puede llamarme Christopher.
Ent.: Me honra Vd., Christopher.
Christopher: Mucho les debo.
Ent.: De bien nacido es ser agradecido. Así pues, le decía, Christopher [pausa ponderativa], rechazó Vd. las múltiples ofertas que le llegaron de Europa y decidió emprender una carrera artística en La Meca del cine. ¿Qué le decidió a obrar de este modo?
Chris.: Muy sencillo, me convenció una llamada conminatoria y personal del gran actor Stephen Seagull. Éste, amante de Polonia y muy bien relacionado con la kozszanozsztra de Varsovia, está superproduciendo una superproducción de acción y ha pensado en mí para coordinar el equipo de stunts.
Ent.: ¿De qué?
Chris.: De stunts. Especialistas, hombre.
Ent.: Acabáramos. Y ¿cómo se llama el proyecto, si se puede decir?
Chris.: Por supuesto: You just want that the tiger eats me [en español: Difícil de despellejar]. Se rodará aquí, en los estudios de la Vixen, si bien está previsto filmar exteriores en Madrás y la huerta murciana.
Ent.: Hombre, qué sorpresa. Luego, no tardando mucho, lo tendremos en España.
Chris.: Dios mediante.
Ent.: Me llena de dicha. Espero poder reanudar entonces y en Murcia la conversación que comenzamos aquí y ahora.
Chris.: Así sea, porque la conversación la comenzamos ya hace un rato y tempus fugit. Despachando, digo. Aire.

Christopher Actionfigure pisa con garbo en su camino al éxito



7 Comments:
¿Krzysztof? ¿Zbigniew? Hmm... Tengo la impresión de que has cogido la banda sonora de Tres Colores y te has quedado con el nombre del director y del compositor...
Pero sin duda lo que me ha llegado al alma es el títulod de la película: "You just want that the tiger eats me" Ja, ja, ja... Y es que Lola era mucho. :-D
No sé de qué película hablas: ambos nombres son muy comunes en Polonia.
¿Lola? ¿Qué Lola?
Me recuerda a la famosa peli francesa de ... era Godard? O Truffaut, tal vez? No sé...
"Toi ce que tu veux c'est que le tigre me mange". La has visto? :-D
No he tenido la suerte de verla pero creo que ésta, a su vez, se basaba en "Du willst bloss, dass der Tiger mich frisst", dirigida por Murnau en 1928.
Ah, sí, ésa en blanco y negro...
Lo que pasa es que, con el blanco y negro, no se aprecian del todo las carnes morenas...
Da igual: la protagonista era de Kiel y de un blanco lechoso.
Acabáramos. :-P
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